Recuperación post - entrenamiento:
La glutamina puede ayudar a reducir que el dolor post-entrenamiento y a recuperar la fuerza más rápido después de sesiones con ejercicio excéntrico, que es la fase en la que el músculo se alarga mientras soporta carga, por ejemplo, al bajar la pesa en un curl de bíceps, al descender en una sentadilla o al correr cuesta abajo. Estudios con suplementación oral de L-glutamina muestran menos molestias (“agujetas”) y una recuperación más veloz de la fuerza máxima en comparación con placebo. Esta mejora se explicaría porque la glutamina ayuda a modular la respuesta inflamatoria local y a favorecer un balance proteico más positivo, lo que reduce el daño y acelera la reparación muscular. El beneficio observado puede variar entre personas y depender del tipo e intensidad del entrenamiento, pero en conjunto la evidencia apoya su uso como herramienta nutricional para que los atletas entrenen con mejor sensación y vuelvan antes a su nivel habitual.
Mayor resistencia a la fatiga.
La glutamina puede ayudar a retrasar la fatiga en entrenamientos exigentes porque apoya la reposición de glucógeno, que es la reserva de energía del músculo, y contribuye a reducir la acumulación de amoníaco, que se asocia con la sensación de cansancio. Durante esfuerzos prolongados como maratones o sesiones intensas, los niveles de glutamina pueden bajar y la suplementación ofrece un apoyo extra para tolerar mejor el trabajo y recuperarse entre sesiones. La combinación con carbohidratos u otros aminoácidos puede potenciar su utilidad dentro de una estrategia completa de nutrición deportiva.