Los aminoácidos de cadena ramificada (BCAA) son tres aminoácidos esenciales —L-leucina, L-isoleucina y L-valina— que el organismo no puede producir y debe obtener a través de la alimentación o la suplementación. Estos compuestos forman parte de las proteínas y participan de manera directa en la reparación y el mantenimiento del tejido muscular. La leucina cumple un papel clave como señal para iniciar la síntesis de nuevas proteínas en el músculo después del ejercicio. La isoleucina y la valina colaboran en la provisión de sustratos para esa reparación y pueden contribuir al equilibrio energético durante esfuerzos prolongados. En conjunto, los BCAA resultan relevantes en el período post-entrenamiento porque apoyan los procesos biológicos que el músculo necesita para recuperarse de manera eficiente.
Reducción de dolor muscular de aparición tardía.
Según estudios científicos la suplementación con BCAA reduce el dolor muscular de aparición tardía entre 24 y 72 horas posteriores al ejercicio y disminuye creatina-quinasa como marcador de daño muscular, lo que se traduce en mejor percepción de recuperación. La relación 2:1:1 fue la más empleada en los ensayos revisados.
Apoyo a la recuperación funcional post-fuerza.
Un estudio en atletas de fuerza que utilizó BCAA en relación 2:1:1 administrados alrededor del entrenamiento mostró mejoría en marcadores de daño y en la recuperación percibida respecto de placebo, lo que respalda su uso en bloques de hipertrofia o sesiones excéntricas. La toma inmediata post-sesión respeta el momento de mayor necesidad de sustratos.
Cofactor metabólico para uso de aminoácidos.
La vitamina B6 actúa como coenzima en reacciones de transaminación y en el metabolismo de aminoácidos, por lo que su presencia favorece la utilización eficiente de BCAA durante la reparación muscular.